Composición química. Un agua para cada situación

La clasificación más característica de las aguas mineromedicinales es la que refiere su composición química, según su contenido aniónico o catónico predominante. Esta forma de ordenar las aguas es fundamental para la balneoterapia, pues cada componente mineral tiene unas propiedades particulares y un efecto determinado sobre el organismo, ya las utilicemos por vía tópica o ingesta.

De forma habitual, distinguimos cuatro tipos:

  1. CLORURADAS, en las que predomina, con más 1 de gramo por litro, el anión cloruro;
  2. SULFATADAS, con anión sulfato,
  3. SULFURUDAS, con alta concentración de anión sulfuro;
  4. BICARBONATADAS, donde el componente predominante es el carbonato.

A su vez, cada una de estas aguas tiene un segundo «apellido» en función del resto de componentes.Encontramos, por ejemplo, aguas clouradas sódicas, bicarbonatadas cálcicas,sulfatadas magnésicas…o incluso con un tercer y cuarto «apellido». Las combinaciones son inmensas, tantas como manantiales encontramos en la naturaleza. El carácter único de cada uno depende de la composición del terreno por el que circulan o se acumulan.

Existen además una serie de «tipos especiales» de aguas:

  • CARBOGASEOAS, que contienen gas carbónico en alta proporción;
  • FERRUGINOSAS, con más de 5 ml de hierro por litro;
  • RADIOACTIVAS, aquellas que desprenden niveles (seguros, y aún más, beneficiosos) de radiación producida por gas radón.

Para verlo más claro, tomemos por ejemplo el agua de A Chavasqueira. Analizando su composición será: Bicarbonatada-sódica (1º apellido, donde destacan los bicarbonatos y el sodio) fluorada (2º apellido que le da el flúor), litínica (litio) e incluso sulfurada. El orden en que se nombra nos da pistas además sobre la concentración de cada sal, pues se empieza siempre por el que tiene en más cantidad.

Como se ha comentado, a cada compuesto se le atribuyen unas características y propiedades. Por ejemplo, las aguas sulfuradas suelen estar indicadas para enfermedades de la piel como dermatisis o ezcemas, ya que, entre otras cosas, estimulan la cicatrización. Las bicarbonatadas ayudan al estómago en digestiones pesadas, las radiactivas destensan los músculos, etc.

Estamos preparando un glosario para que puedas consultar las distintas propiedades del agua, siempre sin ánimo de ser exhaustivos y dejando muy claro que, en el ámbito de la terapeútica, la última palabra la tiene siempre un médico, y lo que le va bien a una persona puede que no lo haga con otra.

Páginas: 1 2 3 4